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Vacío, ilusión y sin sentido en el ser humano

desplazamientosEl mundo exterior es una cacofonía de ruidos, colores e imágenes, en la cual el ser humano está totalmente sumergido, NO‑EXISTIENDO. Si nos colocamos en el medio de una gran masa en las ciudades, o vamos a un estadio, o a un concierto, o nos subimos a un bus y en cada una de estas situaciones hacemos silencio interno y tratamos de registrar la presencia de lo humano en estas multitudes registraremos con sorpresa UN VACÍO DE SILENCIO Y DE PÉRDIDA y la sorpresa será mucho mayor cuando advirtamos que nadie en esa multitud es consciente de ese estado interno de VACÍO DE LO HUMANO EN EL QUE CONTINUAMENTE VIVE.

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En esta descripción todas las cosas y todas las personas se mueven motivados e interactuando entre sí por estímulos externos; es como si todos vivieran en una especie de locura en la que cada día más y más gente se desvertebrara internamente. Como esta NADA INTERNA no es comprendida, sólo registrada, produce como consecuencia MIEDO y FUGA. La DEPRESIÓN cada vez es mayor y es consecuencia del vacío de la nada y del registro del sin sentido; por supuesto el que no sabe que está pasando no puede hacer nada constructivo con ello.

Sin embargo este estado puede aprovecharse si se llega a él intencionalmente. HEIDEGUER el gran filósofo alemán escribió acerca de este estado al cual el llegó de manera intencional, llevándose a sí mismo a experimentar un estado de no existencia, desde el cual podía ser libre y crear verdaderamente el futuro sin ataduras respecto al pasado. De manera que este estado de “SIN SENTIDO” es una apertura hacia la trasformación, pero sólo si se llega a él intencionadamente.

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El mundo en el que creemos, no existe. Y como no existe, por lo tanto, nosotros no existimos. Somos no existentes. El mundo que pensamos que está allí es un simple reflejo de nuestras creencias y como esas creencias son comunes a mucha gente, la ilusión de ese mundo puede mantenerse a sí misma porque entre todos la alimentamos con nuestras creencias en ella. Estamos inmersos en esa ilusión, sin darnos cuenta de que es nada, que es un mundo de cosas, solamente cosas entre las cuales nosotros somos una cosa más entre muchas.

Una vez se le preguntó al negro que como veía él el mundo y a la sociedad humana. El negro contestó que el la veía desde muy lejos, desde una gran distancia, que él no era parte del mundo y su ilusión.

Esta es la liberación que necesitamos: NO SER PARTE DE ESTE SISTEMA Y SU ILUSION; SOLO DE ESTA MANERA PODEMOS INVITAR A OTROS AL MUNDO REAL, DONDE EL SER HUMANO NO ES UN REFLEJO DE SU MEZQUINO YO SICOLÓGICO, CON TODAS LAS ATADURAS, CREENCIAS MUERTAS Y VALORES MUERTOS DE ESE YO SICOLÓGICO HACIA OBJETOS INANIMADOS.

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Esto nos lleva al tema de “EL QUE MUERE ANTES DE MORIR NO MORIRÁ JAMÁS” del ceremonial de la orden (que luego se volvió una experiencia guiada). Esto significa que todas las viejas creencias y valores deben morir en nosotros. Es la experiencia de tornarse no existente, en la cual podemos renacer para algo diferente. Eso tiene que ver con dejar atrás la rueda del placer y la rueda del sufrimiento.

Al liberarse de las creencias y los valores del sistema uno se torna completamente desconectado del mismo y por lo tanto en un ESTADO DE SER CAPAZ de comenzar a crear el futuro, sin ninguna atadura. Este proceso lo tenían las grandes religiones en sus orígenes en sus rituales esotéricos y lo consideraban en dos etapas de purificación: la primera etapa de purificación es con el agua y la segunda etapa de purificación es con el fuego. El equivalente a la primera está en nuestro ceremonial de orden que hoy es la experiencia guiada de la muerte y que lo llevará a uno a la posada de la generación en el árbol de la Kabala. La segunda es tal vez (no estoy seguro) el ceremonial de aceptado (del que hablaremos en unos minutos).

Es ese estado de morir a creencias y valores del sistema (concretado en el núcleo de ensueño y nudo biográfico), el estado que necesitamos para crear el futuro. TODA PREOCUPACIÓN, TODO SUFRIMIENTO MENTAL EN TÉRMINOS DE PROBLEMAS SICOLÓGICOS (NÚCLEO+NUDO), TODA EXPRESIÓN DE VIOLENCIA INTERNA, ES LA CONFIRMACIÓN DE LA ATADURA A LOS VALORES Y CREENCIAS EN EL SISTEMA, SU MUNDO DE COSAS MUERTAS Y SU SUPUESTA IMPORTANCIA. EL EGO (EL YO MEZQUINO, PEQUEÑO Y VACILANTE) crea una ilusión de que en este sistema existimos y genera por lo tanto el temor a perder esa existencia ilusoria. Por lo tanto cualquiera sea la situación de la sociedad en un país, es la liberación de la ilusión del sistema la que nos hace creadores de futuro.

La señal de que las religiones están muertas, está dada por la violencia que están ejerciendo a través del rápido crecimiento del fundamentalismo.

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Cuando las religiones estaban vivas, en su parte esotérica, sus rituales de iniciación se dirigían al mismo objetivo: EL LOGRO DE UN ESTADO MÁS ALTO DEL SER CERCANO A LA DIVINIDAD. Hoy en día ni siquiera los propios sacerdotes comprenden el significado de los rituales externos que realizan. LOS MISTERIOS DE TODAS ESTAS RELIGIONES SE HAN PERDIDO, en el caso del cristianismo desde hace siglos; cuando las religiones empezaron a perseguir el poder externo mundano, de la primera cosa que se deshicieron fue de parte esotérica porque estos trabajos despertaban de la ilusión de lo mundano. Por esto el destino de todas las religiones actuales es la de morir como religiones y solamente permanecen sus construcciones externas y su organización externa. La conexión que llegaron a tener con lo DIVINO desde hace mucho tiempo se rompió. Debido a la inmensidad de estas religiones (Cristiana, Musulmana, …) todavía continúa en pie por su inercia, tomará aún un largo tiempo para su caída definitiva.

Algunos elementos de los sistemas iniciativos del esoterismo cristiano puede encontrarse en los siete estados de PURIFICACIÓN descritos en la DIVINA COMEDIA de DANTE. Dante posiblemente fue un caballero francmasón que tomo estos siete estados del ritual de iniciación sufí, información que le fue suministrada a su vez por los caballeros de las cruzadas quienes al parecer se encontraron en Jerusalén con una secta sufí. Por supuesto los iniciados sufíes y los caballeros de la francmasonería estaban por encima de las diferencias religiosas formales y realizaron entre ambas religiones a nivel esotérico un intercambio que formalmente podría ser vista como una herejía por parte de ambas religiones.

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Se puede encontrar en los ritos iniciaticos esotéricos de las grandes religiones y en los mitos de la muerte de las culturas el mismo tema: QUE EN ALGÚN MOMENTO DEL PROCESO UNO TIENE QUE MORIR INTERNAMENTE PARA SER CAPAZ DE RENACER DENTRO DE UN ESTADO DIFERENTE DEL SER; LA LIBERACIÓN INTERNA AL ESTAR EN CONTACTO CON EL MISTERIO DIVINO DE LO QUE VERDADERAMENTE ES LA VIDA.

Recordemos la ILIADA y la ODISEA, ¿Saben de qué  trata esta obra? Este es un libro mitológico que habla de héroes y travesías; el héroe de la ODISEA es ODISEO. Lo más interesante de estos libros es lo que pasa con el HÉROE, CÓMO EL HÉROE ALCANZA SU DESTINO. Los héroes viajan por todos lados, encontrando en su camino dioses, gigantes, monstruos, … etc. En algún momento de su viaje los héroes deben enfrentar la muerte, deben ir al mundo de los muertos, pero antes de entrar a ese mundo siempre ocurre lo mismo: EL GUÍA QUE LOS DIRIGE, CAE POR LA BORDA, SE HUNDE EN EL AGUA Y MUERE AHOGADO (por ejemplo), siempre el GUÍA QUE LLEVA EL TIMÓN MUERE ANTES DE ENTRAR AL MUNDO DE LOS MUERTOS. ES ENTONCES Y SÓLO ENTONCES CUANDO EL HÉROE PUDE ENTRAR AL MUNDO DE LOS MUERTOS.

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Si vamos a la ODISEA y la ILIADA, podemos recordar el viaje de ODISEO en el momento en que ODISEO entra al HADES para encontrarse con los MUERTOS y sólo lo logra cuando el PILOTO que guía la nave se cae por la borda y se ahoga.

Conectando esta alegoría con el presente, significa que para poder ser capaces de producir un TOTAL NUEVO ESTADO INTERNO DEL SER, UNO TIENE QUE ARROJAR POR LA BORDA EL PILOTO, QUE ES QUIEN HA DADO DIRECCION AL BARCO HASTA AHORA.

¿QUIEN MUERE ALLÍ? La dirección de la vida, el viejo hombre (piloto) que guiaba. Si se cambia la dirección, el modo de mirar cambia y se puede entrar en el nuevo paisaje. Es la dirección mental la que debe cambiar (lal muerte del piloto).

La dirección que seguimos es: “CREEMOS QUE ESTE MUNDO ES REAL, ESO NOS CREA MUCHOS PROBLEMAS. ESTE MUNDO NO ES REAL. EXISTE PORQUE TUÚCREES QUE EXISTE, ES POR ESO QUE SE MANTIENE. SI DEJAS DE CREER EN ÉL, ENTONCES APARECE UN MUNDO NUEVO. PERO MIENTRAS EL CONDUCTOR NO SE MUERA, NO VA A APARECER EL MUNDO NUEVO. EL PROBLEMA ES CUANDO TÚ DICES, CUANDO TODOS DICEN QUE ESE MUNDO ES REAL, ENTONCES NO CAMBIA NADA, CADA UNO SIGUE RESPONDIENDO A ESE MUNDO ILUSORIO CON LOS PATRONES DE COMPORTAMIENTO QUE ESA ILUSIÓN RECLAMA.

Cuando HEIDEGUER dijo: “VI LA NADA”, lo que vio es que el significado que le daba a todas las cosas que percibía desapareció. Las cosas que uno percibe no desaparecen, pero el significado que uno les da y el registro que uno tiene asociado a las cosas desaparece para siempre.

Es decir, el sentimiento de la nada (EL SINSENTIDO DE LA MIRADA INTERNA), hace que el significado de las cosas se pierda y el mundo se aleja, entonces se descubre por experiencia que las cosas sólo pueden tener el sentido que uno les da.

En otras palabras, uno tiene que decidirse a soltar completamente TODAS LAS CREENCIAS Y VALORES que son del sistema y que todavía determinan en gran parte la dirección de nuestras acciones. En otras palabras, uno tiene que despegarse (desadherirse) a sí mismo, COMPLETAMENTE (no parcialmente) de la forma de pensar del sistema y hacerlo a través del reconocimiento de la ILUSIÓN DE LA EXISTENCIA GOBERNADA POR LA COSAS EN LAS CUALES NOSOTROS TAMBIÉN NOS CONVERTIMOS EN COSAS.

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LA PARTE MAS DIFÍCIL DE ESTO ES REALIZARLO EN LOS ASUNTOS COTIDIANOS.

“DE MODO QUE SI NECESITAS ALGO NUEVO, DEBERÁS SUPERAR LO VIEJO QUE DOMINA EN TU INTERIOR” (Capitulo v de “La Mirada Interna, de Silo).

En tanto exista apego a los valores y creencias del sistema de turno, NO HAY VERDADERA LIBERTAD DE UNA NUEVA IDENTIDAD, SOLAMENTE EL AJUSTE A LAS NECESIDADES QUE TIENEN SU ORIGEN EN EL VIEJO SISTEMA. Y ESA ES UNA CONTRADICCIÓN CON LA CUAL PRDEMOS UN TIEMPO PRECIOSO

(Tomado de : retiro del humanismo, Villa de Leiva, diciembre de 1999)

Fuente: humanizarnos

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El Mirar Interno (pps)

Para verlo más grande pincha donde pone slideshare

Esta presentación viene al hilo de todo aquello en lo que estamos reflexionando últimamente, la mirada interna, mirar y ver, teñir la mirada, el paisaje interno

LA MIRADA INTERNA Si cierro los párpados puedo recordar, imaginar, soñar… Por tanto, hay un mundo interno que puede ser mirado, esto implica una mirada interna, un lugar donde se mira (una pantalla, que no es la del mundo externo) y un alguien que mira (un observador que hay en nosotros).

¿CÓMO ES ESA MIRADA? Cuando miro no estoy en una actitud pasiva, como en los sueños o divagaciones. El mirar interno es una dirección activa de la conciencia, de ese modo, puedo hasta recordar mis sueños o mi vida pasada o mis fantasías y mirarlas activamente, iluminarlas en su aparente absurdidad, buscando dotarlas de sentido y significación en el aparentemente confuso y caótico mundo interno. Usamos la palabra “mirada” con un significado más extenso que el referido al visual.

¿CUÁL ES EL SENTIDO QUE BUSCA ENCOTRAR ESA MIRADA? Ese sentido es anterior aún a esa mirada, ya que le impulsa; ese sentido permite la actividad del mirar interno. Y si llega a captarse que la mirada interna es necesaria para develar el sentido que la empuja, se comprenderá que en algún momento, el que mira tendrá que verse a sí-mismo. Ese sí-mismo no es la mirada, ni siquiera es la conciencia. Ese sí-mismo es lo que da sentido a la mirada y a las operaciones de la conciencia. Es anterior y trascendente a la conciencia.

El Paisaje Interno. Textos para la reflexión

El Paisaje Interno

“Paisaje externo es lo que percibimos de las cosas; paisaje interno es lo que tamizamos de ellas con el cedazo de nuestro mundo interno. Estos paisajes son uno y constituyen nuestra indisoluble visión de la realidad”

Vimos en anteriores reflexiones que sólo una mirada ingenua puede confundir “lo que vemos” con la realidad misma. “Los objetos que percibimos siempre están cubiertos por el manto multicolor de otras percepciones simultáneas y de recuerdos que en ese momento actúan…”

Teniendo esto en cuenta es que introducimos el término de “paisaje” con lo que siempre estamos implicando a quien mira. Todos tenemos nuestra propia mirada y creamos nuestro propio paisaje, que no es sino un modo de interpretación -estructuración- de aquello que estamos percibiendo.

Nuestro paisaje interno no es sólo lo que creemos acerca de las cosas, sino también lo que recordamos, lo que sentimos y lo que imaginamos sobre nosotros y sobre los demás; sobre los hechos, los valores y el mundo en general.

Veámoslo en un ejemplo. Imaginemos que nos ofrecen un puesto de trabajo que por sus características consideramos fundamental para obtener el éxito en nuestra vida. Supongamos que lo obtenemos y con el paso del tiempo experimentamos que nuestro ideal de felicidad no se cumple. Una mirada atenta descubrirá que nuestra frustración no tiene que ver con el trabajo en sí, sino con lo que nosotros proyectábamos que el trabajo nos daría: quizás seguridad, quizás amistades, quizás imagen, quizás una familia, tal vez reconocimiento…

Por el contrario, una mirada ingenua nos hará correr nuevamente tras otro objeto, persona o situación que supla al anterior. Ahí habremos abierto la puerta nuevamente al fracaso y a la repetición.

Sugerencia:

Si revisamos nuestra propia experiencia quizás observemos que muchas veces nos movemos tratando de encontrar cosas o personas o situaciones, no por ellas en sí mismas, sino por lo que creemos que harán por nosotros, como darnos mayor felicidad, por ejemplo.

Puedes descargar esta reflexión aquí:paisajeinterno_senales

Próxima reflexión: Las tres vías del sufrimiento

Reflexiones anteriores (por orden): la mirada interna, ver y mirar, teñir la mirada

Teñir la propia mirada.Textos para la reflexión.

Teñir La Mirada

Veíamos en reflexiones anteriores que cada uno tiene su propia mirada sobre el mundo. En esta mirada entran muchas cosas en juego, desde los intereses o expectativas hasta las creencias que ya tenemos sobre la situación que miramos, la gran mayoría de ellas dadas por nuestro bagaje cultural, social y epocal. Podemos pensar en cómo miraría el mundo de nuestros días un individuo de hace dos siglos, por ejemplo… Sin duda no podría integrarlo, no porque no lo pudiera percibir, sino porque lo percibido chocaría totalmente con su propia idea acerca de cómo es el mundo. La situación inversa seguro que no dejaría de ser menos chocante…

Hay muchas otras cosas que “tiñen” nuestra mirada. Todos tenemos experiencia como tras un período invernal, gris y lluvioso, el primer día de sol se vive con cierta alegría, mayor positividad, se ven las cosas de otra manera, como con más optimismo…  Con mucha mayor fuerza influye en nuestra mirada nuestro estado de salud y sobre todo nuestro estado anímico…  Cuando uno está deprimido tiende a ver más los aspectos negativos de las cosas, del mismo modo cuando nos enfrentamos a una situación que nos produce incertidumbre o temor tendemos a estar más atentos a los supuestos “peligros”

El pasado con sus recuerdos también “tiñe” poderosamente nuestra mirada. Nuevas situaciones que se asemejan a situaciones pasadas, son rápidamente relacionadas y nos predisponen positiva o negativamente, según la tengamos grabada, hacia la adhesión o el rechazo.

Sugerencia:

Simplemente tratemos de observar cómo es nuestra mirada en las distintas situaciones cotidianas, ir meditando si es una mirada mecánica o si dispondríamos de suficiente libertad interna como para modificarla…

Podéis descargar este pequeño texto aquí: tenirlamirada_senales

Ahondaremos más en la  próxima entrega: Paisaje interno

Entradas anteriores sobre este tema: “La Mirada” y “Ver y Mirar

El ver y el mirar. Textos para la reflexión.

pasado presente y futuro

Ver y Mirar

Hay una diferencia fundamental entre el acto de “ver” y el de “mirar”.

El ver pareciera que fuera un acto más mecánico, propio de la percepción; sin embargo, cuando uno mira está , sea consciente de ello o no, mirando desde una óptica determinada. Hay un punto de vista desde el cual se mira. Hay un emplazamiento de la persona que está mirando que puede ser muy diferente del de otro individuo que mira la misma situación.

Cuando examinamos desde dónde miramos, lo primero que nos llama la atención es que al interpretar una situación –la “realidad” particular que construimos- entran en juego nuestros intereses y expectativas… Por ejemplo, si acabamos de conocer a alguien, es distinto emplazarse desde el cálculo,- a ver qué trato o negocio podemos obtener-, o desde el temor o la desconfianza, -a ver qué pretende este-, o desde el deseo de agradar…, según nuestros intereses o expectativas prestaremos más atención a unas cosas que a otras, y así obtenemos nuestra particular visión de la “realidad”.

En realidad en el mirar entran muchas cosas en juego aparte de intereses y expectativas que podríamos ir viendo poco a poco, como asociaciones, recuerdos, imaginaciones, sensaciones, estados de ánimo, actitudes….

Sugerencia:

Lo fundamental será ir atendiendo a nuestra mirada y por propia experiencia, ir dándose cuenta desde qué punto de vista mira uno el mundo, ir viendo si esa particular óptica es elegida o no -tal vez tiene mucho de convenciones sociales y educativas…- y sobre todo si es una óptica útil, que me facilita llegar a mis más profundas aspiraciones o si, por el contrario, me aleja de ellas.

Ahondaremos más en la próxima entrega: Teñir la Mirada

Nota: Este pequeño texto pertenece a una colección sobre Paisajes y Miradas que iremos publicando semanalmente. Texto anterior ya publicado: La Mirada

También podéis descargar el texto de este post aquí: verymirar_senales1

La Mirada. Textos para la reflexión.

miro no solo con el ojo

La mirada interna es la mirada del que mira. Es la mirada que mira al que mira.

Esto que parece un trabalenguas, intenta explicarnos que hay otro modo más atento y menos automático -adquirido- de mirar el mundo.

Desde pequeños estamos acostumbrados a percibir el mundo externo (ese mundo que parece que está afuera de nosotros en el que somos una “pieza” más), pero no estamos para nada acostumbrados a despertar la mirada sobre nosotros mismos. Esto es, dirigir una mirada sobre la mirada que observa el mundo externo.

De igual modo que necesitamos de telescopios para observar las estrellas o de microscopios para observar el mundo de los átomos, precisamos también de esta herramienta de la mirada interna para ver nuestro “sí mismo”.

La mirada interna la despierto cuando observo (presto atención) a lo que me pasa mientras actúo en el mundo. Este “observar” es suave, cuidadoso, es un “tomar nota”

Sugerencia:
Podemos en estos días simplemente darnos cuenta de que miramos, de que al mirar prestamos más atención a unas cosas que a otras, de que al mirar nos “pasan” cosas, esto es tenemos registros. Tal vez registros de alegría, de ira, de paz, enojo, ternura… Seguramente lo que más nos llame la atención es que constantemente nos olvidemos de que queríamos estar atentos a nuestro mirar.

Profundizaremos más en la próxima entrega: Mirar y Ver, Teñir la Mirada

También puedes descargarte este documento pinchando aquí: lamirada_senales