El líder humanista y candidato presidencial chileno realiza un profundo análisis del contexto político latinoamericano y del proceso que se propaga en la región. Las posibilidades de que las naciones tracen un camino conjunto sustentado en la en la paz y la no violencia activa. Hoy cuando las grandes economías se caen producto de la crisis mundial, nuestro continente tiene la posibilidad de dar una respuesta de integración regional beneficiando a sus pueblos.
En América Latina están ocurriendo procesos que no se veían desde hace 40 años. Medidas y orientaciones políticas que surgen desde los gobiernos de Ecuador, Argentina, Bolivia ¿Son señales interesantes para el resto del mundo?
Antes de responder cómo afecta al resto de América Latina, debo decir que este proceso ya tiene siete años en una dinámica novedosa. Se caracteriza por ser un intento de los pueblos por encontrar nuevos caminos. No veo en él las características propias de una revolución o de un momento revolucionario en el sentido de la politología clásica o como podría haberlo definido Ortega y Gasset. No es un cambio de todas las estructuras económicas, sociales, políticas, culturales o religiosas, pero claramente es un intento, una búsqueda de los pueblos por abrirse nuevos caminos.
¿Y cómo se da ese proceso?
Es una búsqueda diferente en cada país. Si por ejemplo tomamos el caso de Venezuela, allí se trata de un proceso que se produce desde arriba hacia abajo, un pequeño grupo de individuos -vinculados al mundo militar- toma la decisión de producir transformaciones estructurales en la sociedad venezolana y lleva eso hacia abajo. En Bolivia es exactamente lo opuesto, son más bien los movimientos sociales, que por una cuestión cultural es muy organizada en la base y que en algún momento transforma el movimiento social en gobierno. En EcuadorNicaragua, es más bien un proceso que viene desde las (más…)























