LA MIRADA INTERNA Si cierro los párpados puedo recordar, imaginar, soñar… Por tanto, hay un mundo interno que puede ser mirado, esto implica una mirada interna, un lugar donde se mira (una pantalla, que no es la del mundo externo) y un alguien que mira (un observador que hay en nosotros).
¿CÓMO ES ESA MIRADA? Cuando miro no estoy en una actitud pasiva, como en los sueños o divagaciones. El mirar interno es una dirección activa de la conciencia, de ese modo, puedo hasta recordar mis sueños o mi vida pasada o mis fantasías y mirarlas activamente, iluminarlas en su aparente absurdidad, buscando dotarlas de sentido y significación en el aparentemente confuso y caótico mundo interno. Usamos la palabra “mirada” con un significado más extenso que el referido al visual.
¿CUÁL ES EL SENTIDO QUE BUSCA ENCOTRAR ESA MIRADA? Ese sentido es anterior aún a esa mirada, ya que le impulsa; ese sentido permite la actividad del mirar interno. Y si llega a captarse que la mirada interna es necesaria para develar el sentido que la empuja, se comprenderá que en algún momento, el que mira tendrá que verse a sí-mismo. Ese sí-mismo no es la mirada, ni siquiera es la conciencia. Ese sí-mismo es lo que da sentido a la mirada y a las operaciones de la conciencia. Es anterior y trascendente a la conciencia.
Os dejo aquí una de las mejores presentaciones que he visto sobre estos cinco años de guerra en Iraq. La presentación la ha hecho Raúl, desde Bolivia, y doy las gracias a Gustavo Jones que fue quien me la hizo llegar.
Las mentiras y contradicciones que nos llevaron a la guerra, y los hechos que dejan bien claro qué tipo de paz, libertad y prosperidad hemos llevado a la población iraquí.
No dejéis de verla. Es realmente un buen documento.
En este mes se conmemora el quinto aniversario de la invasión a Irak.
Especialmente desde el año pasado esta fecha se ha convertido para todos nosotros en una oportunidad para realizar acciones sostenidas y simultáneas en el planeta donde expresar con fuerza que hay otro camino para los seres humanos y este es el Camino de la No Violencia.
Nuestros amigos chilenos han convocado para esta ocasión una marcha de 5 kilómetros por la Paz en Santiago. Han creado una presentación excelente donde aparte de poner en claro los enormes recursos que se destinan a compra de armamento, más que suficientes para empezar a paliar el hambre en el mundo, y la amenaza que para todos nosotros suponen estas armas letales, han ido un paso más allá y acompañan una serie de reflexiones sobre la violencia, de las cuales rescato algunas.
Así como se aprende a ser violento, también se puede aprender a ser no violento
Una de la etapas de la violencia es que ésta sea aceptada como algo normal o natural para contar con la complicidad de la población.
La violencia no es “natural”, sino intencional, es decir, es una elección que se hace. Tenemos la elección de elegir entre la violencia y la no violencia.
Los humanistas pensamos que las guerras son la más grosera forma de violencia y que son la manifestación de una etapa oscura de la prehistoria humana; que esta etapa tendrá que ser superada por el avance de la vida; que los poderosos tendrán que renunciar a las guerras y hacer un gran acuerdo mundial para solucionar pacíficamente los conflictos entre los países al intervenir en ellos.
(Dale al símbolo de play > para reproducir la presentación)
La Gran Marcha comenzará en Nueva Zelanda, el país más oriental de la Tierra. Recorrerá más de 60 países de los 5 continentes. Cubrirá una distancia de 100.000 km por tierra, con tramos por mar y por aire. Concluirá en Argentina después de 3 meses, en el occidente antártico. Utilizará todos los medios de transporte. En tierra serán trenes, autobuses, autos, motos, bicicletas y a pie. Los pasos entre continentes, lagos y ríos serán en aviones, barcos, barcazas y piraguas. Un equipo base permanente de 100 personas de distintas nacionalidades harán el recorrido completo. A su paso por las ciudades se realizarán festivales, encuentros, conciertos, conferencias, manifestaciones, foros, etc.