El Camino de la No Violencia

Crisis Financiera Mundial II: hasta dónde llegará la crisis.

Septiembre 21, 2008 · 1 comentario

En la primera parte de estos comentarios, Guillermo Sullings nos habló sobre el contexto en la que se dá esta nueva crisis financiera y los antecedentes que la originaron. En esta segunda y última parte, nos explica hasta donde puede llegar la crisis y cómo va a afectar ésta a la Argentina.

IMPLOSIÓN EN EL  IMPERIO II

Hasta donde llegará la crisis

Es muy difícil saber cuando se tocará fondo. En primer lugar porque aún no se sabe bien hasta donde llegó la contaminación con instrumentos financieros respaldados con las “hipotecas basura“, dada la complejidad de tales instrumentos. En segundo lugar porque además del problema financiero original, aparece el factor sicológico de la desconfianza de los ahorristas, mucho más difícil de mensurar y prevenir, y que seguirá provocando corridas. En tercer lugar porque en la medida que este problema financiero profundice su repercusión en la economía real, básicamente a través de la restricción crediticia para la inversión y el consumo, y a través de la pérdida de capacidad de gasto de la población, se irá acentuando la espiral recesiva. En cuarto lugar, porque la interdependencia entre las economías del mundo con la de EEUU, abren un abanico de múltiples consecuencias que se irán retroalimentando.

La economía de EEUU representa el 25 % de la economía mundial, y es sumamente interdependiente con China, Japón y Europa, con lo que tenemos más del 50 % de la economía mundial afectado directamente por la crisis. Por lo tanto prácticamente ningún país estará aislado de las consecuencias, aunque sea indirectamente y en diferentes grados. Una recesión en EEUU implica una fuerte disminución en el consumo del principal comprador de productos fabricados en China y Japón. Y una desaceleración en la economía china como consecuencia de ello, implicaría menos importaciones de materias primas por parte de ese país al resto del mundo. A su vez la desconfianza hacia las inversiones de riesgo afectará el flujo de inversiones en los denominados países emergentes. Pero en qué profundidad y por cuanto tiempo se dará eso, imposible anticiparlo.
El gobierno de EEUU, contradiciendo sus propios “principios” de ortodoxia liberal, de dejar que los mercados se autorregulen y quiebren los que tengan que quebrar, está apelando a recursos heterodoxos, inyectando cientos de miles de millones de dólares en el barril sin fondo de la crisis financiera. Si lo sigue haciendo, posiblemente evitará el Apocalipsis de un nuevo crack mayor al de 1929, pero a costa de llevar su endeudamiento como nación a límites inmanejables. Pero más allá de la poca o mucha espectacularidad que tenga la caída, lo seguro es una recesión y un debilitamiento prolongado en la mayor economía del mundo.
Cómo afectará a la Argentina

En una economía globalizada, las repercusiones de semejante crisis llegan a todos lados, pero en la medida que los efectos vienen por rebote son cada vez menos previsibles en el corto plazo, y poco mensurables en el mediano plazo. Por ejemplo, el desproporcionado aumento de los precios internacionales del petróleo y de las materias primas que se dio hasta hace unos meses, y su reciente y abrupta caída, tuvo que ver con el hecho de que muchos inversores que se salieron del mercado inmobiliario, huyeron hacia las commodities y formaron una pasajera burbuja en ese mercado, que ahora se está disolviendo. Pero hasta que esos capitales se inclinen definitivamente hacia algún tipo de inversión de mediano plazo, seguirán provocando turbulencias difíciles de prever.
De momento muchos capitales se están yendo a los bonos del tesoro de EEUU (que además está emitiendo bonos a mansalva para tener fondos para el salvataje del mercado financiero), porque se los considera seguros, aunque no dan prácticamente ganancia. De momento se venden los bonos de la deuda argentina, con lo cual bajan de cotización y aumenta el riesgo país, y con ello suben las tasas de interés a las que podría obtener crédito la Argentina. De momento bajaron los precios de los productos agrícolas que exporta Argentina, por desinfle de la transitoria burbuja, pero aún los precios siguen siendo rentables para los productores. Pero todo esto es en este momento. Podría pasar que cuando pase el pánico, algunos inversores consideren que ciertos proyectos en Argentina son menos riesgosos que los mercados especulativos del primer mundo, o tal vez no. Podría pasar que la baja en los precios de las commodities disminuya la presión inflacionaria, y eso nos traiga alivio.

Seguramente que una recesión en EEUU contagiará a China y Brasil, que tienen una mayor relación comercial con ese país que la que tiene Argentina; pero como Argentina tiene mucha relación comercial con Brasil y China, quede afectada indirectamente, ¿pero cómo saber la medida de efectos indirectos, si ni siquiera se puede calcular la medida en los casos de efectos directos? Lo que sí sabemos es que Argentina no está en la lista de los que se verán más afectados. Porque si bien puede tener problemas para conseguir crédito, también los ha tenido en estos últimos años, y sin embargo creció, “viviendo con lo nuestro”, como dice Aldo Ferrer. Porque si bien algunos países pueden disminuir la demanda de algunos de los productos que hoy exporta Argentina, hay que considerar que antes, en algunos rubros había que restringir la exportación para asegurar el abastecimiento interno, o sea que ahora podría ocurrir también que la menor demanda se equipare a la capacidad exportable, y no disminuyan tanto las exportaciones.

Las reservas acumuladas de Argentina, y el margen que aún tiene de superávit fiscal y comercial, le dan un colchón que le permitirá amortiguar hasta cierto punto los efectos colaterales de la crisis en EEUU. Pero ahora más que nunca se deberá trabajar en un plan económico y una reforma tributaria que asegure, además del superávit fiscal,

Conclusiones
En definitiva, esta crisis del capitalismo y de la globalización, demuestran una vez más que se debe terminar con la especulación financiera en el mundo, forzando la reinversión productiva de las ganancias empresariales. El mundo ya no puede ser gobernado por la tiranía del capital especulativo, que genera pobreza y caos por doquier. El mundo tiene que avanzar hacia una Nación Humana Universal, en la que los pueblos, a través de la democracia directa, resuelvan que los inmensos recursos que hoy se destinan a la especulación, la usura, y el armamentismo, contribuyan al desarrollo que terminará con la pobreza. Y en ese sentido habrá que estar alertas, porque esta implosión financiera en el imperio lo está debilitando, pero como una fiera herida, con tal de recuperar el poder, puede pretender recurrir a la fuerza bruta, más de lo que lo ha venido haciendo hasta ahora.

Guillermo Sullings
18/09/08

(*) El autor es economista, y el actual vocero del Nuevo Humanismo en Argentina

Fuente: nacionhumana.org

Categorías: economía · opinión
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1 respuesta hasta el momento ↓

  • josealvarez // Septiembre 22, 2008 a 11:53 am

    A veces me parece que no supiésemos que, en Estado Unidos (por “no perder” el gran ejemplo) por si el sistema bancario resultase aún poca cosa, “la ley” ha permitido ir medrando a otro sistema financiero, completamente ” autorregulado” y opaco, manejado por chupasangres si cabe mucho más depredadores que los clásicos… Noooo!!!… Seguimos obedientes, como si eso no fuese con nosotros.

    Como eso es lo “normal” (mientras que seguimos alimentando la ilusión de llegar a poder tal vez “arreglar los problemas ” con la carterita llena) el agravamiento de las crisis no va a ser otra cosa que “un proceso natural”, para unos, una “inesperada sorpresa” para otros… claro que sí.

    Si es que “no se ve” lo que pasa… (hasta el multimillonario Warren Buffet, hace nada, confesaba públicamente su sorpresa al descubrir que él estaba pagando menos impuestos que el personal de limpieza de su empresa)… No se ve cómo la tienen armada para que “los fracasados” de siempre -desgraciadamente la inmensa mayoría-seamos quieres paguemos las consecuencias de esos “problemillas” del sistema (la trituradora neoliberal, hasta ahora) impuesto a todos para servir a la insaciable satisfacción de poder y el desmedido afán de lucro de una ínfima minoría.

    Claro que para el sistema no supone más que un problemilla (de “desaceleración” de las ganancias) esos $900,000 que, para salvar el tinglado de hipotecarias y aseguradoras, ha de poner ahora el tesoro estadounidense… El verdadero problemón está por venir y se nos va a echar encima a todos nosotros tras la reunión de “líderes mundiales” que se juntan estos en Nueva York, para ajustar sus cuentas, pues esos sí que tienen los dientes largos…, y angelical sería imaginar que no se encuentran allí para intentar seguir cobrando. Eso -traducido- significa “para ponernos a todos -los de a pié, claro- al borde del abismo”.

    No es cosa de ignorar que esos mismos son los que, para proteger ” nuestros ” intereses, tan prestos están para situar sus armas en Somalia, en la frontera de Pakistán, en Polonia o en donde haga falta… Los mercados financieros no consideran precisamente un problema -mucho menos un fracaso- su total desprecio a la hora de atender de forma mínima la necesidad de proveer a las poblaciones de algunos de los más esenciales bienes públicos globales, no. Pero lo que les es indiscutible es que siguen siendo el gobierno mundial, con “nuestro gobierno socialista de mercado” local, aquí…

    … Con nuestros vecinos no estamos participando de una comunidad verdaderamente humana en nada, en ningún aspecto de la economía no sujeto al mercadeo “legalmente” establecido… ¿Es cultura?… La larvada discriminación económica -la cosificante separatividad en nuestras relaciones- por el temor ” a perder de ganar “, es la silenciosa pauta de comportamiento instalada… No sigamos engañándonos, la mayoría sumisa, pues -de tal modo- somos presa de los más mezquinos cálculos y eso es, en definitiva, perder la visión de conjunto e ir contra nosotros mismo. Aún no es tarde. No más búsqueda de “seguridades” ilusorias, que serán solo pan para hoy y hambre para mañana:

    Exijamos nuestro derecho a vivir en las más dignas condiciones de existencia.
    Comencemos por reclamar (todos y en todas partes) salud y educación, libre y gratuita, para todos!!!

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